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...! "algùn lugar encontrarè"
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un espacio que se construye con la búsqueda de intercambios de experiencias y contenidos múltiples. La historia nos construye como seres de tiempo y nos invita al tránsito de procesos que han sido, pero han dejado rutas; la dialéctica nos permite analizar la contradicción a la que como sujetos-individuales y colectivos- nos enfrentamos; y, las bifurcaciones, nos develan el anhelo de lo múltiple, no como simples parcialidades, sino como senderos conductores, tal vez no hacia magnánimas totalidades, si, por lo menos, a las afirmaciones certeras de lo que no queremos, con la inmensa y obstinada necedad de construcciones colectivas que pongan de mil maneras en jaque la soberbia de los que no han cesado de vencer....
Nota: los escritos, literatura, libros, etc, a los que se accede en esta página son aquellos que están a la mano en la web, los que se han podido subir..todo lo que se pueda aportar, intercambiar, y proponer haganlo...
Nueva nota: que bueno que el espacio ha tenido tan buena recepción, mas de lo esperado...gracias por las criticas, aportes, consejos, debates, adjetivos calificativos copados y demás ...
Nota enero 2011: vuelve a ponerse en funcionamiento el espacio, luego de un periodo prudencial de silencio donde, básicamente, no tenía ocurrencias ... Espero reencontarme con todos los bloggeros amigos... y nuevos también. Lagrima Luna

jueves

[Buscamos al Melli de Sabrina Gullino Valenzuela Negro]

[Buscamos al Melli]



Es que, por ahí anda de seguro con una sonrisa que se contagia tanto como la de su hermana, la Sabri.
Es que por ahí anda, eso lo sabemos, paseando, soñando, deseando, pero escindido de algo tan esencial como el aire que necesitamos.
Acá tengo un té, y miro por sobre la pantalla de la computadora y un gran estante lleno de fotografías me secundan. Son fotografías familiares, están los abuelos, mis viejos, mis hermanos, tíos, tías. En rostros, gestos, rasgos, en ellos me encuentro, ahí está mi historia, mi biografía. Soy tanto esto que siento y todos ellos que, en parte, me definen. Y eso, yo lo sé. Donde y cómo nací, quienes son mis padres, el nombre que desearon ponerme -o que tal, discutieron un buen rato para escogerlo, puede ser, pero eso, lo sé-
Hay un tiempo del saber, hay un tiempo del reconocernos, y hay un tiempo de asumirnos, de encontrar reflejos.
Ella no sabía quien era, pero fue criada con amor y verdad, y acompañada cuando llego el momento de leer el "capítulo 1" de su novela biográfica. Pero a ella aún le falta una parte esencial, la historia está incompleta, le falta su hermano mellizo, y a su hermano mellizo le falta ella, su historia, las fotografías donde encontrarse, la sonrisa de su hermana en la que, de seguro, sabremos que se encontrará reflejado. En la juntada de ella junto a sus otros dos hermanos, en la casa de los tíos, los abuelos, primos, sobrinos.
Es que por ahí anda, eso lo sabemos, paseando, soñando, deseando, pero escindido de algo tan esencial como el aire que necesitamos: la verdad sobre quien es.
Es al hermano de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, a vos, Melli, a quien están buscando tus hermanos, a quien estamos buscando todos.

Texto Lagrima Luna
Postal diseñada por Florencia Garat


Causa Hospital Militar. Resumen y testimonios de Sebastán Alvarez y Sabrina Gullino, de "8 Patas Producciones": http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Yv-6p4id0EQ 

 

El caso
Raquel nació el 26 de abril de 1949 en la ciudad de Santa Fe. Su familia la llamaba "Coca" y sus amigos "La Muda". Tuvo a su primer hijo, Sebastián, junto a Marcelino Álvarez, desaparecido a fines de 1976. Tulio nació en la ciudad de San Juan el 21 de mayo de 1945. Formó pareja con Alcira Fidalgo, secuestrada y desaparecida el 4 de diciembre de 1977 en la ciudad de Buenos Aires. Tiempo después, conoció a Norma Espinosa con quien tuvo a su primer hijo, Matías Nicolás, nacido en 1976.

[buenos aires y sus cosas]




[ciudad arrabalera:
la 9 de julio, como siempre,
misteriosa eres en tus manifestaciones urbanas,
buenos aires]
Texto e imágen: Lagrima Luna

lunes

Hobsbwam cerró sus ojos, por última vez


Nacido en Alejandría allá por 1917, a sus 95 años, hoy, el historiador Eric Hobsbawm, cerró sus ojos por última vez. Fue quizás una de las miradas más sagaces, agudas y críticas –como su pasión marxista lo indicaba-, que supo analizar, comprender, trasmitir y despertar interrogantes no solo en el mundo académico sino en varios miles de lectores de todo el mundo –y eso es un mérito a destacar-

Este relato se escribió en mi mente como recuerdos propios y una forma de recordarlo a él.


Tengo una imagen que, forzada por las noticias del día, quieren ser relato. Parte del reservorio de hechos que, digámoslo así, constituye una trama biográfica, la propia. (Y que pertinente es mostrarme involucrada con mi propia historia al recordarlo).

Es de tarde, ningún acontecimiento marca un giro en la historia del mundo; es una tarde más.

No para quien suscribe.

Hechas las cosas de la escuela para el día siguiente, estaba inquieta con saber algo más sobre el siglo XX; sabía que una infinidad mayor de acontecimientos habían sucedido pero la comparación entre las tácticas de guerra de la primera y segunda guerra mundial se llevaban toda la atención en el aula de clases de historia (espantoso libro aquel que leíamos).

Fui a la biblioteca de mi madre y comencé a hurgar. Encontré un libro de tapa dura; estaba escrito en los márgenes por ella, "¿qué es la historia?” “Función de la historia". Contenía dos cortes con imágenes que representaban el ¿siglo XX corto? Comencé a leerlo.

Era rara esa primera lectura, me costaba, pero igual, el libro se dejaba leer por una quinceañera.

***

Primer impacto

Para escribir un libro así, pensaba yo, debería ser un estudioso consagrado. Así todo -algo que se me grabó a fuego- Eric Hobswam le agradecía a sus "estudiantes" en el prólogo.

Segundo impacto:

"El 28 de junio de 1992, el presidente francés Francois Mitterrand se desplazó súbitamente, sin previo aviso y sin que nadie lo esperara, a Sarajevo, escenario central de una guerra en los Balcanes que en lo que quedaba de año se cobraría quizás 150. 000 vidas. Su objetivo era hacer patente a la opinión mundial la gravedad de la crisis de Bosnia. En verdad, la presencia de un estadista distinguido, anciano y visiblemente debilitado bajo los disparos de las armas de fuego y de la artillería fue muy comentada y despertó una gran admiración. Sin embargo, un aspecto de la visita de Mitterrand pasó prácticamente inadvertido, aunque tenía una importancia fundamental: la fecha. ¿Por qué había elegido el presidente de Francia esa fecha para ir a Sarajevo? Porque el 28 de junio era el aniversario del asesinato en Sarajevo, en 1914, del archiduque Francisco Fernando de Austria-Hungría, que desencadenó, pocas semanas después, el estallido de la primera guerra mundial. Para cualquier europeo instruido de la edad de Mitterrand, era evidente la conexión entre la fecha, el lugar y el recordatorio de una catástrofe histórica precipitada por una equivocación política y un error de cálculo. La elección de una fecha simbólica era tal vez la mejor forma de resaltar las posibles consecuencias de la crisis de Bosnia. Sin embargo, sólo algunos historiadores profesionales y algunos ciudadanos de edad muy avanzada comprendieron la alusión. La memoria histórica ya no estaba viva.

La destrucción del pasado, o más bien de los mecanismos sociales que vinculan la experiencia contemporánea del individuo con la de generaciones anteriores, es uno de los fenómenos más característicos y extraños de las postrimerías del siglo XX. En su mayor parte, los jóvenes, hombres y mujeres, de este final de siglo crecen en una suerte de presente permanente sin relación orgánica alguna con el pasado del tiempo en el que viven. Esto otorga a los historiadores, cuya tarea consiste en recordar lo que otros olvidan, mayor trascendencia que la que han tenido nunca, en estos arios finales del segundo milenio. Pero por esa misma razón deben ser algo más que simples cronistas, recordadores y compiladores, aunque esta sea también una función necesaria de los historiadores. (…)

Mi propósito es comprender y explicar por qué los acontecimientos ocurrieron de esa forma y qué nexo existe entre ellos (…) Hablamos como hombres y mujeres de un tiempo y un lugar concretos, que han participado en su historia en formas diversas.”.

Primer impacto

Desde ese día comencé a discutir con mis profesores, desde ese día, en “educación cívica” –nefasta asignatura- comencé a discutir la teoría de los dos demonios.

El “profesor” ya no era solo el lugar del conocimiento; el estudiante (alumno para mis docentes) tenía mucho que decir, que aportar, que construir, preguntas que generar o respuestas para dar. Existe algo de mi propia concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje –junto con mis estudios posteriores- y de “cómo elegimos construir el conocimiento” que había cambiado radicalmente a partir de ese breve prólogo de la “Historia del Siglo XX” de Eric Hobsbawm.



Segundo Impacto

La historia no era un cuentito una y otra y otra vez repetido. Nuestro presente se vinculaba de algún modo con el pasado; ese, que nos ayudaba a entendernos, pero ¿por qué el presidente francés elegía una fecha simbólica que tenía 78 años de distancia? ¿Es que la historia cumplía una función social? ¿Acaso iba más allá del simple hecho de saber que algo había pasado antes? ¿La historia podía ayudar a transformar el mundo? ¿Qué importaba el presente del que solo “relata algo que ya pasó?

En la historia existían acontecimientos, si, pero también había conexiones entre los acontecimientos, pero no el simple paso consecutivo de uno a otro, y simplemente “causa-consecuencia”. La historia tenía que contar, conectar, interpretar, y en eso había un presente que nos guiaba para preguntar en el pasado.

***

Esa tarde le pedí a mi mamá que me contará cómo era, y se tomo unas cuantas horas para contarme “el oficio del historiador”.

Esa tarde, intuyo, comprendí que la historia no se petrifica en un libro, que la historia es acción humana, movimiento –más tarde entendería también la dialéctica- acontecimientos, coyunturas, que nos “sucede a todos”; esa tarde me enamoré de la historia, y la elegí como una herramienta para intervenir en el presente.

“He visto cómo se extinguían de la faz de la tierra todos los imperios coloniales europeos, incluido aquel que llegó a ser el más vasto y poderoso de ellos durante mis años de infancia. He visto grandes potencias mundiales relegadas a jugar en las ligas inferiores. He visto la irrupción y la caída de un estado alemán que esperaba durar mil años, y también el nacimiento y el final de un poder revolucionario que amenazaba extenderse al mundo entero. He visto un tiempo en que la palabra capitalismo contaba con tan pocos votos como la palabra comunismo en la actualidad. Dudo de que llegue a ver el fin del imperio americano, pero puedo asegurar que algunos lectores de este libro habrán de presenciarlo”. Eric Hobsbwam en entrevista realizada en 2011.

Lagrima Luna

miércoles

Historia, Memoria, Biografías



Hoy ya es 12, pero el 11/09 para muchos tiene sentido de conmemoración histórica: la caída de Salvador Allende, allá por 1973, el atentado a las Torres Gemelas en el 2001, el nacimiento de Theodor Adorno en 1903, el día del maestro, y tanto más...

Shil y las bodas de madera, Popi y su inmensa paciencia con el esmalte. El gesto tierno de la Maga, Da Vinci colado mientras María, Nadia y yo reportamos un informe de vínculo con la plástica. Hubo un instante en el que hoy miré la mesa en la que estábamos todas -un día de festejo, un día de amistades, de raíces profundas, un día que nos convoca a celebrar juntas - y sentí una mezcla de satisfacción y algo similar a la melancolía.

 

Un anhelo de eternidad -ingenua- que me define en cada día, en cada momento que cuento quien soy, en cada logro, en cada momento que no nos salió. Ese reservorio de fechas nuestras, biográficas, propias. Esas fechas que toman forma, color, textura para alguno de nosotros, en la vida de "otros" pueden pasar desapercibidas; en esos trazos superpuestos, paralelos, transversales que es nuestra historia biográfica, aparecen estas fechas, números, palabras, gestos, olores -eso, sobre todo, aromas que nos remiten a épocas pasadas, nuestras cajas de recuerdos - ... seres amados.

 

La lagrima que corre por la mejilla cada vez que un 11 -algo ritualizado, tal vez, pero como muchos otros días con indicios que me hacen ejercitar la memoria- llega, pero, Julio, María, y esa "vanidad de creer que comprendemos las obras del tiempo", y las "cómodas de alcanfor" Singular manía propia de enunciar ...

 

Retumban las frases, "búscalo en la cómoda de la pieza" y me resisto a perder esa música de mi recuerdo, aunque más no sea en sueños o la memoria lo distorsione.


Y hoy, ahí estamos, un diciembre como muchos pasados, buscando un hilo que, creemos, la navidad pasada guardamos en el cajón de la cómoda. Tenemos todavía que colgar algunos adornos en el árbol, y después poner las tarjetas bajo el vidrio de la mesa. ¿La condición? Una vez que terminemos, volvemos a los dados, porque perdí y quiero mi revancha. Pasa Toto que está desenrollando las millones de luces que no entran en ningún lado, Bego mira, y de golpe, otra vez, en esta habitación, anhelando, y releyendolo una y otra vez: "Pienso en esos objetos, esas cajas, esos utensilios que aparecen a veces en graneros, cocinas o escondrijos, y cuyo uso ya nadie es capaz de explicar. Vanidad de creer que comprendemos las obras del tiempo: él entierra sus muertos y guarda las llaves. Sólo en sueños, en la poesía, en el juego -encender una vela, andar con ella por el corredor- nos asomamos a veces a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos."
 
Lagrima Luna, citando a Julio Cortázar, Morelliana, capítulo 105 de Rayuela

lunes

"El goce de mirar, la sensibilidad, la sensualidad,la imaginación, todo lo que llega al corazón

se junta en el visor de mi cámara. Ese goce existirá siempre para mí"



Imagen y texto: Henri Cartier-Bresson

domingo

"La zona respira deseos

de decirme algo

inteligible".

[Kerouac a Ginsberg]

sábado

"hacer de la búsqueda...un encuentro”. Pessoa

Búsquedas que son encuentros, encuentros que reorientan en la búsqueda.
Las fallidas, las que salen, las que terminan, las que nos definen y redefinen…

Los encuentros, las uniones… los abrazos, los silencios, las palabras, ja, las cosas –que nos atraviesan a nosotros, al otro-.

Lo que nos conmueve, lo que se define en una carcajada, lo que logra envolvernos en lágrimas
Nos buscamos, nos perdermos, nos encontramos … buscamos, nos desalentamos, encontramos. Duele, a veces duele, pero alivia, ordena. Es que, damos un paso adelante.

El reflejo nos vuelve más completos ... las piezas se acomodan. La verdad, dicen por ahí, nos hace libres. O por lo menos, nos completa ...
Queremos tanto –v.tr afecto, cariño o amor hacia una persona – …
Un puñado de lágrimas de emoción –de tristezas, de duelos, de cierre, de verdad, de unión- ante tanto encuentro y re-encuentro
Y, es que a veces, ¿cómo no conmovernos en el otro, con el otro, por el otro?
Lagrima Luna


Isabel Carlucci

“Isa” “Teli”, “La gringa”, "La Rubia", "Sonia", nació el 26 de julio de 1952 en Rosario, provincia de Santa Fe.


Víctor Hugo Fina

“Anteojito”, “Marcelo" o "Silvio”, nació en Colón, Buenos Aires, el 14 de julio de 1953.

Isabel y Víctor se casaron y en 1975 tuvieron a Iván. Para principios de 1976, estaban esperando a su segundo bebé. Ambos eran militantes del PRT-ERP.

 

El 10 de agosto de 1976, Víctor fue asesinado por fuerzas de seguridad en su domicilio de Rosario. Isabel fue secuestrada ese mismo día en Capitán Bermúdez y estuvo desaparecida hasta agosto de 2011, cuando sus restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Pese al hallazgo, no pudo obtenerse aún ninguna conclusión científica o jurídica sobre el destino de su embarazo.

Las Abuelas seguiremos buscando al hijo/a de Isabel y Víctor. Mientras tanto, celebramos que, a más de 35 años, Iván y su familia puedan al menos conocer parte de la verdad.

11 de agosto de 2012
Abuelas de Plaza de Mayo, Filial Rosario/
HIJOS Rosario

lunes

Chavela Vargas [1919-2012]

[cuanto te vamos a extrañar, bonita Chavela, cuanto...
Como dijo Sabina, "Quien pudiera reír como llora Chavela"] 



[Chavela Vargas hizo del abandono y la desolación una catedral en la que cabíamos todos y de la que se salía reconciliado con los propios errores, y dispuesto a seguir cometiéndolos, a intentarlo de nuevo. Pedro Almodóvar]

sábado

naturaleza sangre


naturaleza sangre
Cargado originalmente por Lagrima Luna

[Baudelaire] la verdad enfática del gesto en las grandes circunstancias de la vida

martes

amaneceres extraños

De todo, quedaron tres cosas:
la certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar...




[hacer de la interrupción un camino nuevo / hacer de la caída, un paso de danza / del miedo, una escalera / del sueño, un puente / de la búsqueda...un encuentro]




Texto Pessoa. Imagen Lagrima

         

domingo

[matrioskas]









 esos detalles de almas inquietas que nos conocen y sorprenden con objetos que de algún modo esperamos pero jamás pedimos ...



















Texto e imágenes: Lagrima Luna

jueves

Crónicas de Motel

Existen momentos en que somos nuestro refugio. Y la literatura y la fotogafía salen a respaldarnos
Dice un libro que leí algo así...
(lagrima)
...
¿Dices que en estos tiempos te han convertido en un escéptico
O que estos tiempos confirman tu escepticismo?
(...)
Tu gimoteante lloriqueo,
tus grandes soluciones baratas para la delincuencia.
Levanta el culo y ponte a cocinar
Haz con tu tiempo
Lo que quieras
Pero no malgastes el mío
 2/80 Santa Rosa, Ca.



El insomnio es una cadena
El insomnio es un lazo
El insomnio es un círculo vicioso
Ahora mismo
Dentro de mi cabeza
Dentro de los huesos
Gira mi cuello
Se mueve el cartílago
Me gusta el ruido de mis huesos
En medio de esta emergencia
Pienso en ti
Y sólo en ti
En medio de esta sangre insomne
Tus labios rosados
Tus brazos extendidos hacia arriba
No puedo respirar sin ti
Pero este círculo de costillas
Sigue funcionando por su cuenta
17/5/82. Lancaster, Ca.







3.30 de la madrugada
¿Es un gallo

o una mujer que grita a lo lejos?
¿Está negro el cielo
o a punto de ponerse azul oscuro?
¿Es una habitación de motel
o la casa de alguien?
¿Estoy en Texas
o en Berlín Occidental?
Y de todos modos,
¿Qué hora es?
¿Hay algún pensamiento
Que sea mi aliado?
Rezo pidiendo que se suspenda
Todo pensar
Absoluta suspensión
Espacio en blanco
Quiero ir por la carretera
Sin pensar en nada
Sólo una vez
No estoy suplicando
No me pongo de rodillas.

9/12/80. Fredericksburg, Texas.

Textos: Fragmentos de Crónicas de Motel, de Sam Shepard. Imagen: Lagrima
(y si se me permite, se lo regalo al amigo que me lo presentó ... el bien lo sabe)

martes

Una imagen de Proust

por Walter Benjamin

I

Henri Cartier Bresson. France. Paris. Place de l'Europe. Gare Saint Lazare. 1932

Los trece volúmenes de A la Recherche du Temps Perdu, de Marcel Proust, son el resultado de una síntesis inconstruible, en la que la sumersión del místico, el arte del prosista, el brío del satírico, el saber del erudito y la timidez del monómano componen una obra autobiográfica. Se ha dicho, con razón, que todas las grandes obras de la literatura fundan un género o lo deshacen, esto es que son casos especiales. Entre ellos es éste uno de los más inaprehensibles. Comenzando por la construcción, que expone a la vez creación, trabajo de memorias y comentario, hasta la sintaxis de sus frases sin riberas (Nilo del lenguaje que penetra, para fructificarlas, en las anchuras de la verdad), todo está fuera de las normas. El primer conocimiento, que enriquece a quien considera este importante caso de la creación literaria, es que representa el logro más grande de los últimos decenios. Y las condiciones que están a su base son insanas en grado sumo. Una dolencia rara, una riqueza poco común y una predisposición anormal. No todo es un modelo en esta vida, pero sí que todo es ejemplar. A la sobresaliente ejecutoria literaria de nuestros días le señala su lugar en el corazón de lo imposible, en el centro, a la vez que en el punto de equilibrio, de todos los peligros; caracteriza además a esa gran realización de la "obra de una vida" como última y por mucho tiempo. La imagen de Proust es la suprema expresión fisiognómica que ha podido adquirir la discrepancia irreteniblemente creciente entre vida y poesía. Esta es la moral que justifica el intento de conjurar dicha imagen.

Se sabe que Proust no ha descrito en su obra la vida tal y como ha sido, sino una vida tal y como la recuerda el que la ha vivido. Y, sin embargo, está esto dicho con poca agudeza, muy, pero que muy bastamente, Porque para el autor reminiscente el papel capital no lo desempeña lo que él haya vivido, sino el tejido de su recuerdo, la labor de Penélope rememorando. ¿0 no debiéramos hablar más bien de una obra de Penélope, que es la del olvido? ¿No está más cerca el rememorar involuntario, la mémoire involontaire de Proust, del olvido que de lo que generalmente se llama recuerdo? ¿Y no es esta obra de rememoración espontánea, en la que el recuerdo es el pliegue y el olvido la urdimbre, más bien la pieza opuesta a la obra de Penélope y no su imagen y semejanza? Porque aquí es el día el que deshace lo que obró, la noche. Cada mañana, despiertos, la mayoría de las veces débiles, flojos, tenemos en las manos no más que un par de franjas del tapiz de la existencia vivida, tal y como en nosotros las ha tejido el olvido. Pero cada día, con labor ligada a su finalidad, más aún con un recuerdo prisionero de esa finalidad, deshace el tramaje, los ornamentos del olvido. Por eso Proust terminó por hacer de sus días noche, para dedicar sin estorbos, en el aposento oscurecido, con luz artificial, todas sus horas a la obra de no dejar que se le escapase ni uno solo de los arabescos entrelazados.

lunes

UNA PERTURBACIÓN DEL RECUERDO EN LA ACRÓPOLIS -Sigmund Freud. 1936

Henri Cartier-Bresson
Athens. Attique. The Acropolis. The Erechteion.

[Carta abierta a Romain Rolland en ocasión de su septuagésimo aniversario]

Mi querido amigo: 
Perentoriamente invitado a contribuir con algún escrito míoa la celebración de su septuagésimo cumpleaños, durante largo tiempo me he esforzado por hallar algo que pudiera ser, en algún sentido, digno de usted y que atinara a expresar mi admiración por su amor a la verdad, por el coraje desus creencias, por su afección y devoción hacia la Humanidad. Algo que,además, diera fe de mi gratitud para con un poeta que me ha procurado tantogoce y tantos momentos de exaltación. Mas fue en vano; yo soy diez años másviejo que usted, y mi capacidad de producción está agotada. Lo único que finalmente puedo ofrecerle es el regalo de un venido a menos que «ha visto una vez días mejores». Usted sabe que mi labor científica tuvo por objeto aclarar las manifestaciones singulares, anormales o patológicas de la mente humana, es decir, reducirlas a las fuerzas psíquicas que tras ellas actúan y revelar al mismo tiempo los mecanismos que intervienen. Comencé por intentarlo en mi propia persona; luego, en los demás, y finalmente, mediante una osada extensión, en la totalidad de la raza humana. En el curso de los últimos años surgió reiteradamente en mi recuerdo uno de esos fenómenos que hace una generación, en 1904, experimenté en mí mismo y que nunca llegué a comprender. Al principio no atiné a explicarme el motivo de la recurrencia,pero finalmente me resolví a analizar el pequeño incidente, y aquí le comunico el resultado de tal estudio. Al hacerlo debo rogarle, naturalmente, que no prestea ciertos datos de mi vida personal una atención mayor de la que en otras circunstancias merecerían. Cada año, hacia fines de agosto o primeros de septiembre, solía yo emprender con mi hermano menor un viaje de vacaciones que duraba varias semanas yque nos  llevaba a Roma, a otra región de Italia o hacia alguna parte de la costa mediterránea. Mi hermano es diez años menor que yo o sea, que tiene la misma edad que usted, coincidencia ésta que sólo ahora me llama la atención. En ese año particular mi hermano me comunicó que sus negocios no le permitirían una ausencia prolongada, que sólo podría disponer de una semana y que tendríamos que abreviar nuestro viaje. Así, decidimos dirigirnos, pasando por Trieste, a la isla de Corfú, para permanecer allí los pocos días de nuestras vacaciones. En Trieste mi hermano visitó a un amigo de negocios allí radicado,y yo lo acompañé. Nuestro amable huésped nos preguntó también acerca de los planes de viaje que teníamos, y oyendo que pensábamos ir a Corfú, trató de disuadirnos con insistencia: «¿Qué los lleva a ir allí en esta época del año? El  calor es tal que no podrán hacer nada. Será mucho mejor que vayan a Atenas.  El vapor del Lloyd parte esta misma tarde; tendrán tres días para visitar la ciudady los recogerá en el viaje de vuelta. Eso sí merece la pena y será mucho más agradable.»

viernes

Sentencia del juicio por el Plan Sistemático de Apropiación de Menores




imaginemos -invocando palabras y metáforas de tantisimos protagonistas de esta, nuestra historia- un rompecabezas de millones de piezas que representa nuestra historia.
En ciertos sectores hay imágenes iluminadas, llenas de colores pasteles, pero en un extremo, que depende de la perspectiva de donde se mire es arriba o abajo, sube una sombra, bien oscura, bien intensa.

En el sector iluminado, cada pieza representa un montón de árboles, y encima de ellos, miles de aves. Algunas solo se ven los ojos, de otras algunas patas, el costado del ala, algunas con sus pichones,
otras cuidan los nidos, se ven muchedumbres de aves, siluetas completas.

Hubo un tiempo en que se robaron 30.000 piezas de un saque, creyendo que tal vez, serían escondidas de tal modo, que muchos las perderían de vista, las olvidarían.
Pero "existe una cita secreta entre las generaciones que fueron y la nuestra. Y como a cada generación que vivió antes que nosotros, nos ha sido dada una débil fuerza mesiánica sobre la que el pasado
exige derechos. No se debe despachar esta exigencia a la ligera", decía Benjamín. Cosa que, perdieron de vista los siniestros y soberbios seres que nos arrebataron las piezas. Olvidaron, también, que existen seres obstinados, seres que se agrupan, que preguntan, que luchan, que no se resignan, que se organizan, que otros tantos comienzan a caminar junto a ellos, a acompañarlos, porque, ese rompecabezas imcompleto es parte de la vida de todos ellos, y nosotros.

Y así, de a poquito, se va dando con las piezas, va rearmandose el rompecabezas. Aunque las piezas no están intactas, aunque estas piezas están dañadas, aunque pasaron años, décadas, y aún faltan demasiadas, no importa. Hay que seguir. Y cada una representa un logro.
Porque siempre se corre el riesgo de una nueva desaparición masiva de piezas -algunas de ellas, diciembre 2001, junio 2002, septiembre de 2006, y las cotidianas- porque aún en el día a día, continúan existiendo seres siniestros y soberbios que de modos más sutiles, roban piezas, las desgastan, las corroen, las "lastiman", las esconden, las encarcelan, las confinan al exilio interno.

La sentencia sabe a poco. Por ahí leí que hay muchos pibes cumpliendo condenas peores por muchisimos menos. Y eso, digamoslo, no sabe a poco, sabe a mierda directamente.

De todos modos, es un paso más, hablamos de Plan Sistemático, es una pieza más en este gran rompecabezas que es la historia de este, nuestro reducto nacional. Un nuevo día histórico donde se juzgó y condenó -publicamente- a algunos responsables, y eso, nos hace un poco más dignos, nos empuja a que sigamos asistiendo a la cita con nuestro pasado, y nos compromete en el presente y de cara al futuro, para seguir intentando construir el mañana de un modo diferente. 
Lagrima Luna
Imágenes:
1-tomada de

martes

A 10 años del asesinato de Maxi y Darío

[El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo es inherente al historiador que está penetrado de lo siguiente: tampoco los muertos estarán seguros ante el enemigo cuando éste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer] W.B




Lucas Pedulla

Revista Sudestada/Rebelión

El 26 de junio de 2002, una feroz represión se desató sobre miles de manifestantes que salieron a la calle en un marco de crisis política, económica y social. Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, dos jóvenes militantes que soñaban con cambiar el mundo, fueron asesinados por las balas represivas de un Estado que fogoneó un clima bélico contra las organizaciones piqueteras. ¿Qué cambió? ¿Qué sigue igual? ¿ Qué significan actualmente sus figuras? ¿Cuál fue el legado de los Movimientos de Trabajadores Desocupados?
“Gracias por dar hasta sus vidas por la dignidad piquetera”, reza una pared con los dibujos de dos rostros barbudos, en el mismo lugar donde 10 años atrás yacía el cuerpo de uno de ellos, aún vivo.
Miles y miles de personas ingresan a la Estación Avellaneda todos los días del año, sacan un boleto en el sitio donde Maximiliano Kosteki cayó muerto por las balas represivas y cruzan el patio en el que Darío Santillán fue herido de muerte por los mismos policías bonaerenses. ¿Sabrán a quiénes pertenecen esas dos caras en el muro?
La estación está repleta de signos: símbolos e indicios que cachetean la alienación cotidiana y obligan, por lo menos, a una mínima pero activa intervención. ¿Por qué al ingresar a la Estación Avellaneda me recibe una obra de arte que se apropia del espacio, que dice: “Estación Darío y Maxi”? ¿Qué son todas esas fotos y dibujos de piqueteros, trabajadores desocupados, militantes sociales? ¿Por qué el rostro escrutador de la Mona Lisa me interpela desde un rincón del hall, envuelta en un pañuelo palestino?
El 26 de junio de 2002, durante el gobierno que nadie eligió, las fuerzas de “seguridad” desataron una cacería sobre las organizaciones que fueron a cortar el Puente Pueyrredón, en el Partido de Avellaneda. La pobreza trepaba al 53%, con un nivel de indigencia del 24%; y la desocupación alcanzaba la cifra record de toda la historia argentina: 21,5%.
En ese contexto, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán fueron asesinados.
1. “De lo mejorcito que parió este pueblo”
Eran los meses previos al estallido de 2001. Adriana la Tana Pascielli, que estudiaba Economía Política en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, eligió hacer un trabajo sobre la desocupación con su compañera Graciela Chopinet. Más allá de los datos estadísticos, quisieron buscar la voz de los protagonistas, por lo que comenzaron a entrevistar a diversas organizaciones sociales. Si bien la Tana ya no militaba orgánicamente, cuando conoció a Darío Santillán y a sus jóvenes compañeros del Movimiento de Trabajadores Desocupados de Lanús (MTD) -uno de los tantos que conformaban la Coordinadora Aníbal Verón-, no dudó en sumarse.
“Lo que más me impresionó era los jóvenes que eran. Hacía mucho que no veía pibes con tanta firmeza y seguridad en lo que decían. En la frescura, el compromiso y la coherencia. En la forma de hablar, de encarar la visión de la realidad; el hacer con el decir, de poner el cuerpo a lo que se dice”, recuerda, a diez años, sentada a un costado de la Estación Darío y Maxi.

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jueves

[3,2,1, acción]

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[3,2,1, acción], un álbum en Flickr.

Producciones/ante tanto despliegue, la chiquitita mía no se amedrentó y sacamos algunas fotos, mientras la producción marchaba. Maquillaje, orden, charlas.
Toda una experiencia

[intermiso]

si manar no es sólo impregnar soluciones, ni sólo cuentos,
ni tendencias invariables ni trabajos inservibles,
chorrear no es sólo generar emociones, ni indecisas pulsaciones.

si manar, no es manar como simple ser que consume y ama,
entonces resultaría por demás de delicado
detallar persona alguna que chorree

[entonces]

debe ser quien en el origen de los pensamientos
mixture el chorrear de la sangre, el mojar de los sentidos,
el mojar del propio desarrollo, el fluir de sus vocablos.

la persona que mana
sólo puede ser tal
porque lo único que mana sin morir son los pensamientos.

ni siquiera el amor mana sin cesar,
vos y yo no pecamos de inopia,
la distancia fluye, pero no silencia.
[lyd] en: http://recayentecuadrado.blogspot.com/2011/05/intermiso.html

....dos pasiones, un escritor...

....dos pasiones, un escritor...
...Julio...

Avenida Atocha

Avenida Atocha

W.B

W.B
Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro ...

J.C

J.C
... Los cronopios, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: “No vayas a lastimarte”, y también: “Cuidado con los escalones.” Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean...

E.A.P

E.A.P
“Nunca me había encontrado en una situación como aquélla, y por tanto, aquel mar tumultuoso de cabezas humanas me llenaba de una emoción deliciosamente nueva. Dejé de prestar atención a lo que sucedía en el interior del hotel para absorberme de lleno en la contemplación del exterior. Al principio mis observaciones adoptaron un cariz abstracto y general. Miraba a los transeúntes en masa y pensaba en ellos como formando una unidad amalgamada por sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.(…)Cuando las sombras de la segunda noche iban llegando, me sentí mortalmente cansado, y parándome frente al vagabundo, le miré fijamente a la cara. No pareció darse cuenta de mi presencia y reanudó su paseo, en tanto que yo permanecí absorto en aquella contemplación. “Este viejo –pensé por fin- es el tipo y el genio del crimen profundo. No quiere permanecer nunca solo. Es el hombre entre la multitud. Sería inútil seguirle, pues no lograría averiguar nada sobre él ni sobre sus hechos”