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un espacio que se construye con la búsqueda de intercambios de experiencias y contenidos múltiples. La historia nos construye como seres de tiempo y nos invita al tránsito de procesos que han sido, pero han dejado rutas; la dialéctica nos permite analizar la contradicción a la que como sujetos-individuales y colectivos- nos enfrentamos; y, las bifurcaciones, nos develan el anhelo de lo múltiple, no como simples parcialidades, sino como senderos conductores, tal vez no hacia magnánimas totalidades, si, por lo menos, a las afirmaciones certeras de lo que no queremos, con la inmensa y obstinada necedad de construcciones colectivas que pongan de mil maneras en jaque la soberbia de los que no han cesado de vencer....
Nota: los escritos, literatura, libros, etc, a los que se accede en esta página son aquellos que están a la mano en la web, los que se han podido subir..todo lo que se pueda aportar, intercambiar, y proponer haganlo...
Nueva nota: que bueno que el espacio ha tenido tan buena recepción, mas de lo esperado...gracias por las criticas, aportes, consejos, debates, adjetivos calificativos copados y demás ...
Nota enero 2011: vuelve a ponerse en funcionamiento el espacio, luego de un periodo prudencial de silencio donde, básicamente, no tenía ocurrencias ... Espero reencontarme con todos los bloggeros amigos... y nuevos también. Lagrima Luna

viernes

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This is a test post from flickr, a fancy photo sharing thing.

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lunes

"Plomo fundido" sobre la conciencia judía

Por León Rozitchner
(publicado en 4 de enero en Página/12)
“Si nosotros nos revelamos incapaces de alcanzar una cohabitación y acuerdos con los árabes, entonces no habremos aprendido estrictamente nada durante nuestros dos mil años de sufrimientos y mereceremos todo lo que llegue a sucedernos.”Albert Einstein, carta a Weismann, 1929.
¿Recuerdan cuando hace dos mil años los judíos palestinos, nuestros antepasados en Massada sitiada, enfrentaron las legiones del Imperio romano y se suicidaron en masa para no rendirse? ¿Recuerdan la rebelión popular y nacional de nuestros macabeos contra la invasión romana, cuando murieron decenas de miles de judíos y se acabó la resistencia judía en Palestina y nos dispersamos otra vez por el mundo? ¿No piensan que esa misma dignidad extrema que nuestros antepasados tuvieron, de la que quizá ya no seamos dignos, es la que lleva a la resistencia de los palestinos que ocupan en el presente el lugar que antes, hace casi dos mil años, ocupamos nosotros como judíos? ¿No se inscribe en cambio esta masacre cometida por el Estado de Israel en la estela de la “solución final” occidental y cristiana de la cuestión judía? ¿Han perdido la memoria los judíos israelíes? No: sucede que se han convertido en neoliberales y se han cristianizado como sus perseguidores europeos, que, luego de exterminarlos, empujaron a los que quedaron vivos para que se fueran a vivir a Palestina con el terror del exterminio a cuestas.
El meollo de la actual tragedia está en la Shoá.
(....)
Y aquí cierra la ecuación política amigo-enemigo de Karl Schmitt. Antes, hasta la Segunda Guerra Mundial, el fundamento teológico de la política era “amigo/cristiano–enemigo/judío”. Ahora que los judíos vencidos se cristianizaron como Estado teológico neoliberal la ecuación es otra: “amigo/judeocristiano–enemigo/musulmán”. ¿Este es el lamentable destino que Jehová nos reservaba a los judíos? Porque de lo que hacen ustedes en Israel depende también el destino de todos nosotros.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/117692-37474-2009-01-04.html

domingo

Pagina/12-Viernes 16/01

El libro por Carpentier

Por Alejo Carpentier
http://www.pagina12.com.ar/fotos/20090116/notas/DIBUJO.jpg

ELOGIO Y REIVINDICACION DEL LIBRO

El hombre, con su infinito ingenio, con su infinito poder de construcción y de destrucción, con su posición crítica eternamente despierta, inconforme, aficionado a ponerlo todo en entredicho, ha empezado a preguntarse, de pocos años a esta parte, si el libro (¿por qué no observa su asombrosa proliferación en el mundo?...) no es un instrumento de difusión de la cultura ya ineficiente y llamado a ser sustituido por medios de información más directos, más conformes a sus posibilidades significantes, más completos y multiperceptivos, ya que éstos asocian lo auditivo con lo visual, la música con la imagen y la palabra, con una insuperable rapidez de análisis de un caso, de un hecho, de un conflicto, que la letra impresa en tomo, en volumen, no podría alcanzar en cuanto a “inmediata actualización de su transcurso”.

De ahí las perturbadoras y arbitrarias teorías favorecedoras de la tesis según la cual más poder tienen, culturalmente, el cine, la radio, el periodismo, la televisión, que más parecen hablarnos, informarnos, inquietarnos, en cincuenta minutos, una hora, una hora y media, que el libro, la novela, el ensayo que, nacidos de seis, siete años de trabajo, nos imponen –en el tiempo que nos dejan nuestras ocupaciones cotidianas, nuestro panganar– una lectura y meditación de varios días. “Voire”, como hubiese dicho Panurgo, lanzando sus borregos al inmenso mar de las hipótesis.

(...)

A ello podrá responderse que subsiste el terrible problema de los países subdesarrollados, donde enormes masas de seres humanos son incapaces de escribir su propio nombre en una hoja de papel. Pero esto atañe ya a otro problema, problema de educación intensiva y masiva que tiene que plantearse desde el momento en que el niño pronuncia las primeras palabras de su idioma. Y ese problema no se resuelve con libro más o menos, ni tiene La Divina Comedia papel que desempeñar, por ahora, donde la posesión de un puñado de arroz o de un mendrugo de pan es la cuestión que debe resolverse hoy mismo, sin dilaciones que suelen ser motivo de vergüenza para los hombres de nuestra época. Pero ese problema lo conocen todos, aunque algunos se hayan hecho el innoble propósito de ignorarlo. Ahí la ecuación no se define en términos de cultura, de lecturas, sino de sistemas.

Si hay hambre de lectura –es totalmente cierto– en los países desarrollados, hay, no tan lejos, hambres de lectura... Y ante esto, no desempeñemos el papel burlesco de la noble dama de Proust que, durante la guerra de 1914-1918, tenía, como máxima preocupación, la de que su panadero le entregara, cada mañana –a pesar de las restricciones– los bizcochos que eran el adorno y encanto de su desayuno tomado prudentemente antes de la lectura de un periódico que hubiese podido traerle malas noticias sobre la posición de los ejércitos aliados en los frentes.

Alejo Carpentier: Ensayos selectos. Editorial Corregidor

http://www.pagina12.com.ar/diario/verano12/23-118364-2009-01-16.html

Pagina/12-Viernes 16/01

Gaza es Guernica

Por Atilio A. Boron

Sería redundante pretender inventariar una vez más la interminable cantidad de atrocidades cometidas por Israel en Gaza, juicio este que es avalado inclusive por personas e instituciones que durante décadas le brindaron su más irrestricto respaldo. Este mismo periódico ha reproducido la opinión de gran cantidad de testimonios e ilustrado a sus lectores con brillantes análisis sobre esta verdadera tragedia para la humanidad, desatada con la complicidad de Estados Unidos y la tradicional hipocresía europea. La nota de Juan Gelman (“¡Mentira! ¡Mentira! ¡No tiene perdón!”, del 15 de enero) desbarata con una evidencia abrumadora el argumento según el cual la actual masacre de Gaza (y digo masacre, porque no se trata de una guerra sino de una carnicería) sería una respuesta defensiva ante los ataques, por cierto que también inadmisibles, de Hamas.

La barbarie perpetrada por el régimen de Tel Aviv reconoce pocos antecedentes en los últimos tiempos: el bombardeo estadounidense con napalm a las aldeas campesinas vietnamitas, la “limpieza étnica” de Milosevic y algunas pocas aberraciones más. Es difícil encontrar ejemplos parecidos. A lo que más se parece es a la infame y cobarde agresión que el régimen nazi y su aliado fascista en Italia descargaron sobre Guernica. Como en esa pequeña ciudad vasca, en Gaza se produce una matanza indiscriminada de mujeres y niños, bajo la falsa acusación de que eran todos terroristas, desmentida una y mil veces, para eterna condena de sus perpetradores, por las miles de fotografías que circulan por todo el mundo. Se nota que el régimen israelí aprendió muy bien de su patrón estadounidense las malas artes de las mentiras y los engaños. Esas fotografías demuestran los inauditos alcances del genocidio y la saña con que lo practican las fuerzas armadas israelíes. Se destruyen escuelas, universidades, hospitales y, apenas ayer, la propia oficina de las Naciones Unidas en Gaza. Se prohíbe el ingreso de periodistas practicándose una descarada censura de prensa y se sellan las puertas de esa ciudadela para impedir la llegada de toda ayuda humanitaria privando a la población de Gaza de alimentos y medicamentos esenciales.

Esta salvajada sólo podría ser vívidamente retratada por un genio como Pablo Picasso, cuya pintura del horror que padeció Guernica es un testimonio imperecedero que condena inapelablemente y hasta el fin de la historia a sus malditos agresores. Lamentablemente hoy no tenemos un Picasso, pero las imágenes que con valentía se han podido tomar y difundir tienen una conmovedora elocuencia que ya está sacudiendo el espíritu de millones en todo el mundo. Y en Israel mismo, son cada vez más los ciudadanos que aborrecen los crímenes que en su nombre comete un gobierno que junto con su protector, financista y proveedor de armamentos, Estados Unidos, se ha convertido en uno de los mayores terroristas del planeta y una amenaza para la humanidad y, sobre todo, para el pueblo judío. No es exagerado calificar a los indignos y malignos gobernantes de Israel como auténticos herederos de la barbarie nazi, que también asesinaban indiscriminadamente para aterrorizar a la población; que también buscaban asegurarse su “espacio vital” para garantizar la impunidad de sus acciones; que también masacraban con su superioridad militar a poblaciones indefensas, y que también mentían, como recomendaba Goering, porque de tanto hacerlo creían que esas mentiras se convertirían en verdades.

Es doloroso constatar la involución del Estado israelí, tan lejos hoy de los sueños de grandes pensadores judíos, como Martín Buber, que lo imaginaron como la realización de un original modelo socialista. Un Estado a cuya ilegitimidad de origen se le agrega ahora una ilegitimidad aún mayor, emanada de la carnicería practicada sobre una población civil indefensa que obliga a preguntarse cuán democrático puede ser un Estado que perpetra tales crímenes. Ilegitimidad de origen, decíamos, no porque el pueblo judío no tenga derecho a tener su Estado, pues ese derecho es indiscutible y Hamas debe reconocerlo sin más dilaciones. Pero ilegitimidad porque se erigió robando tierras a otro pueblo al que también le asiste el mismo derecho. El acuerdo entre el colonialismo británico y el imperialismo norteamericano que al final de la Segunda Guerra Mundial se tradujo en la creación del Estado de Israel fue posible porque, ante la debilidad del mundo árabe, pudo apropiarse para Israel de un territorio que no era sólo suyo sino que se compartía con los palestinos. Este despojo está en la base del interminable conflicto que desangra a la región y que sólo se agrava con el correr de los años. Si no ha habido paz durante más de medio siglo no ha sido por algún problema coyuntural o por la limitación de algún funcionario o gobernante de Israel o de Palestina. No hay paz, ni podrá haberla, mientras no se ponga fin a ese despojo territorial creando, junto al Estado de Israel, un Estado palestino dotado de un territorio propio, geográficamente contiguo y viable económicamente. La abrumadora superioridad militar de que hoy dispone Israel es una garantía muy frágil para su supervivencia cuando se la examina desde el prisma de la historia. Por eso, sus cobardes halcones, patéticos discípulos de Hitler, son los peores enemigos del pueblo judío. Pero ya hay algunos indicios de que un sector creciente de la ciudadanía israelí se está percatando de esta aberrante situación y comienza a protestar contra la agresión a Gaza y a exigir una política más sensata, y acorde con las mejores tradiciones del pueblo judío, para llegar a una solución definitiva de este sangriento conflicto.

* Politólogo.

miércoles

Instrucciones para subir una escalera

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso. Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie). Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso...

sábado

/...Laconianas I...\


Me despertare a tu lado, o me desperté
y vi y te veo por lo poco que tu flequillo me permite y tu ojo entre-cerrado...
estas por despertarte,
estas por despertarme y darme un beso
beso que no te dí yo porque espero que me ganes de mano
para que el origen quede por tradición o por costumbre en vos, intacto
y me vas a besar y me vas a recorrer con esos ojos claros sufriendo las primeras luces del día
y me vas a sondear, y a sondear buscándome una nueva arruga
una marca, una página escrita en la guerra de noche y de hoy.
Yo te miro. No busco nada, nada más que ese beso.
Es la necesidad de que me crees. Estas pariéndome, estas pariendo un hijo,
un hijo grande que vos cuidas porque no te bancas cuidarte a vos y tenés que hacerlo por alguien.
No por caridad, its a fact. Pero me cuidas y es tan lindo, sabés?
Yo soy tan estúpido, tan subconsciente.
Podría actuar un poco, pero en cambio siento el papel pero no actúo, y vos me cuidas.
Porque el vaso se llena de aire. Je ne regrette rien. Nada, no me arrepiento de nada...
Thyas...

viernes

/*La Náusea*\

/Lunes 29 de enero de 1932/

Algo me ha sucedido, no puedo seguir dudándolo. Vino como una enfermedad, no como una certeza ordinaria, o una evidencia. Se instaló solapadamente poco a poco; yo me sentí algo raro, algo molesto, nada más. Una vez en su sitio, aquello no se movió, permaneció tranquilo, y pude persuadirme de que no tenía nada, de que era una falsa alarma. Y ahora crece.
No creo que el oficio de historiador predisponga al análisis psicológico. En nuestro trabajo sólo tenemos que habérnoslas con sentimientos a los cuales se aplican nombres genéricos, como Ambición, Interés. Sin embargo, si tuviera una sombra de conocimiento de mí mismo, ahora debería utilizarlo.
Por ejemplo, en mis manos hay algo nuevo, cierta manera de tomar la pipa o el tenedor. O es el tenedor el que ahora tiene cierta manera de hacerse tomar; no sé. Hace un instante, cuando iba a entrar en mi cuarto, me detuve en seco al sentir en la mano un objeto frío que retenía mi atención con una especie de personalidad. Abrí la mano, miré: era simplemente el picaporte. Esta mañana en la biblioteca, cuando el Autodidacto[1] vino a darme los buenos días, tardé diez segundos en reconocerlo. Veía un rostro desconocido, apenas un rostro. Y además su mano era como un grueso gusano blanco en la mía. La solté en seguida y el brazo cayó blandamente.
También en la calle hay una cantidad de ruidos turbios que se arrastran.
Por lo tanto se ha producido un cambio durante estas últimas semanas. ¿Pero dónde? Es un cambio abstracto que no se apoya en nada. ¿Soy yo quien ha cambiado? Si no soy yo, entonces es este cuarto, esta ciudad, esta naturaleza; hay que elegir.
Creo que soy yo quien ha cambiado; es la solución más simple. También la más desagradable. Pero debo reconocer que estoy sujeto a estas súbitas transformaciones. Lo que pasa es que rara vez pienso; entonces sin darme cuenta, se acumula en mí una multitud de pequeñas metamorfosis, y un buen día se produce una verdadera revolución. Es lo que ha dado a mi vida este aspecto desconcertante, incoherente. Cuando salí de Francia, por ejemplo, muchos dijeron que había partido por capricho. Y cuando regresé bruscamente después de seis años de viaje, todavía se hubiera podido hablar muy bien de capricho. Aún me veo en la oficina de aquel funcionario francés que renunció el año pasado a consecuencia del asunto Pétrou. Marcel se dirigía a Bengala con una misión arqueológica. Yo siempre había deseado ir a Bengala y Marcel me apremiaba para que me uniera a él. Ahora me pregunto por qué. Pienso que no estaba seguro del Portal y contaba conmigo para no perderlo de vista. Yo no tenía ningún motivo para negarme. Y aunque en aquella época hubiese presentido la pequeña tramoya contra Portal, era una razón más para aceptar con entusiasmo. Bueno, pues estaba paralizado y no podía decir una palabra. Miraba fijo una pequeña estatuita kmer, sobre una carpeta verde, al lado de un aparato telefónico. Me sentía lleno de linfa o leche tibia. Mercier me decía, con cierta irritación velada por una paciencia angélica:
—Claro, yo necesito estar seguro oficialmente. Sé que acabará usted por decir que sí; sería preferible aceptar en seguida.
Marcel tiene una barba de un negro rojizo, muy perfumada. A cada movimiento de su cabeza, yo respiraba una bocanada de perfume. Y de pronto me desperté de un sueño de seis años.
La estatua me pareció desagradable y estúpida, y sentí que me aburría profundamente. No lograba comprender por qué estaba yo en Indochina. ¿Qué hacía allí? ¿Por qué hablaba con esa gente? ¿Por qué iba vestido de una manera tan rara? Mi pasión estaba muerta. Me había arrebatado y arrastrado: en la actualidad me sentía vacío. Pero esto no era lo peor; delante de mí, plantada con una especie de indolencia, había una idea voluminosa e insípida. No sé muy bien qué era, pero no podía mirarla, tanto me repugnaba. Todo esto se confundía para mí con el perfume de la barba de Mercier.
Me sacudí, exasperado y colérico contra él; respondí secamente:
—Se lo agradezco, pero creo que be viajado bastante; ahora tengo que volver a Francia.
A los dos días tomaba el barco para Marsella.
Si no me equivoco, si todos los signos que se acumulan son precursores de una nueva conmoción en mi vida, bueno, tengo miedo. No es que mi vida sea rica, ni densa, ni preciosa.
Pero tengo miedo de lo que va a nacer, de lo que va a apoderarse de mí, ¿y arrastrarme a dónde? ¿Será necesario una vez más que me vaya, que deje todo lo proyectado, mis investigaciones, mi libro? ¿Me despertaré dentro de algunos meses, dentro de algunos años, roto, decepcionado, en medio de nuevas ruinas? Quisiera ver claro en mí antes de que sea demasiado tarde.
[1] Origier P…, de quien se hablará a menudo en este diario. Trabajaba en los tribunales. Roquentin lo había conocido en 1930 en la Biblioteca de Bouville.

jueves

...una noticia que me recomendaron y asocié....

La increible y sorprendente infancia...en fin...


"....El amor no tiene edad. Tópico manido y manoseado como pocos que se ha hecho realidad en Hannover, Alemania. Dos niños, de 6 y 7 años, estaban tan enamorados que decidieron fugarse de casa el día de Año Nuevo y viajar hasta África para casarse....."http://www.clarin.com/diario/2009/01/05/um/m-01834003.htm



(..)Alumbraron el amanecer muertos de frío...
se arroparon con la sensatez del desvarío
tuyo y mío de vuelta al hogar qué vacío deja la ansiedad
qué vergüenza tendrán sus papás
Sin alas para volar prófugos del instituto y de la cama(..)

apenas dos minutos, mala fama
luego la Guardia Civil les decomisó el sudor y la sonrisa
las postales de Estoril, sin posada,sin escudos y sin Visa(..) J.S






De paseo por los espacios virtuales, recordé un libro que hace tiempo una gran amiga me regalo para mis 24.....and...
"". Es su propio genio, su temperamento femenino. La mujer nace hada. En los períodos de exaltación, que se suceden regularmente, se convierte en Sibila. Por amor, en Maga. Por su agudeza, su astucia( a menudo fantástica y bienhechora) es una Bruja hechicera que atrae la buena suerte, o por lo menos alivia las desgracias"
J.Michelet "La Bruja"

martes

jueves

....Iván y todos los que vagan por estas líneas: un buen comienzo de 2009, y no obstante, que los tiempos que transcurren nos encuentre un poco mas humanos....
Besos para todos!
L

[intermiso]

si manar no es sólo impregnar soluciones, ni sólo cuentos,
ni tendencias invariables ni trabajos inservibles,
chorrear no es sólo generar emociones, ni indecisas pulsaciones.

si manar, no es manar como simple ser que consume y ama,
entonces resultaría por demás de delicado
detallar persona alguna que chorree

[entonces]

debe ser quien en el origen de los pensamientos
mixture el chorrear de la sangre, el mojar de los sentidos,
el mojar del propio desarrollo, el fluir de sus vocablos.

la persona que mana
sólo puede ser tal
porque lo único que mana sin morir son los pensamientos.

ni siquiera el amor mana sin cesar,
vos y yo no pecamos de inopia,
la distancia fluye, pero no silencia.
[lyd] en: http://recayentecuadrado.blogspot.com/2011/05/intermiso.html

....dos pasiones, un escritor...

....dos pasiones, un escritor...
...Julio...

Avenida Atocha

Avenida Atocha

W.B

W.B
Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro ...

J.C

J.C
... Los cronopios, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: “No vayas a lastimarte”, y también: “Cuidado con los escalones.” Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean...

E.A.P

E.A.P
“Nunca me había encontrado en una situación como aquélla, y por tanto, aquel mar tumultuoso de cabezas humanas me llenaba de una emoción deliciosamente nueva. Dejé de prestar atención a lo que sucedía en el interior del hotel para absorberme de lleno en la contemplación del exterior. Al principio mis observaciones adoptaron un cariz abstracto y general. Miraba a los transeúntes en masa y pensaba en ellos como formando una unidad amalgamada por sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.(…)Cuando las sombras de la segunda noche iban llegando, me sentí mortalmente cansado, y parándome frente al vagabundo, le miré fijamente a la cara. No pareció darse cuenta de mi presencia y reanudó su paseo, en tanto que yo permanecí absorto en aquella contemplación. “Este viejo –pensé por fin- es el tipo y el genio del crimen profundo. No quiere permanecer nunca solo. Es el hombre entre la multitud. Sería inútil seguirle, pues no lograría averiguar nada sobre él ni sobre sus hechos”