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...! "algùn lugar encontrarè"
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un espacio que se construye con la búsqueda de intercambios de experiencias y contenidos múltiples. La historia nos construye como seres de tiempo y nos invita al tránsito de procesos que han sido, pero han dejado rutas; la dialéctica nos permite analizar la contradicción a la que como sujetos-individuales y colectivos- nos enfrentamos; y, las bifurcaciones, nos develan el anhelo de lo múltiple, no como simples parcialidades, sino como senderos conductores, tal vez no hacia magnánimas totalidades, si, por lo menos, a las afirmaciones certeras de lo que no queremos, con la inmensa y obstinada necedad de construcciones colectivas que pongan de mil maneras en jaque la soberbia de los que no han cesado de vencer....
Nota: los escritos, literatura, libros, etc, a los que se accede en esta página son aquellos que están a la mano en la web, los que se han podido subir..todo lo que se pueda aportar, intercambiar, y proponer haganlo...
Nueva nota: que bueno que el espacio ha tenido tan buena recepción, mas de lo esperado...gracias por las criticas, aportes, consejos, debates, adjetivos calificativos copados y demás ...
Nota enero 2011: vuelve a ponerse en funcionamiento el espacio, luego de un periodo prudencial de silencio donde, básicamente, no tenía ocurrencias ... Espero reencontarme con todos los bloggeros amigos... y nuevos también. Lagrima Luna

martes

amaneceres extraños

De todo, quedaron tres cosas:
la certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar...




[hacer de la interrupción un camino nuevo / hacer de la caída, un paso de danza / del miedo, una escalera / del sueño, un puente / de la búsqueda...un encuentro]




Texto Pessoa. Imagen Lagrima

         

domingo

[matrioskas]









 esos detalles de almas inquietas que nos conocen y sorprenden con objetos que de algún modo esperamos pero jamás pedimos ...



















Texto e imágenes: Lagrima Luna

jueves

Crónicas de Motel

Existen momentos en que somos nuestro refugio. Y la literatura y la fotogafía salen a respaldarnos
Dice un libro que leí algo así...
(lagrima)
...
¿Dices que en estos tiempos te han convertido en un escéptico
O que estos tiempos confirman tu escepticismo?
(...)
Tu gimoteante lloriqueo,
tus grandes soluciones baratas para la delincuencia.
Levanta el culo y ponte a cocinar
Haz con tu tiempo
Lo que quieras
Pero no malgastes el mío
 2/80 Santa Rosa, Ca.



El insomnio es una cadena
El insomnio es un lazo
El insomnio es un círculo vicioso
Ahora mismo
Dentro de mi cabeza
Dentro de los huesos
Gira mi cuello
Se mueve el cartílago
Me gusta el ruido de mis huesos
En medio de esta emergencia
Pienso en ti
Y sólo en ti
En medio de esta sangre insomne
Tus labios rosados
Tus brazos extendidos hacia arriba
No puedo respirar sin ti
Pero este círculo de costillas
Sigue funcionando por su cuenta
17/5/82. Lancaster, Ca.







3.30 de la madrugada
¿Es un gallo

o una mujer que grita a lo lejos?
¿Está negro el cielo
o a punto de ponerse azul oscuro?
¿Es una habitación de motel
o la casa de alguien?
¿Estoy en Texas
o en Berlín Occidental?
Y de todos modos,
¿Qué hora es?
¿Hay algún pensamiento
Que sea mi aliado?
Rezo pidiendo que se suspenda
Todo pensar
Absoluta suspensión
Espacio en blanco
Quiero ir por la carretera
Sin pensar en nada
Sólo una vez
No estoy suplicando
No me pongo de rodillas.

9/12/80. Fredericksburg, Texas.

Textos: Fragmentos de Crónicas de Motel, de Sam Shepard. Imagen: Lagrima
(y si se me permite, se lo regalo al amigo que me lo presentó ... el bien lo sabe)

martes

Una imagen de Proust

por Walter Benjamin

I

Henri Cartier Bresson. France. Paris. Place de l'Europe. Gare Saint Lazare. 1932

Los trece volúmenes de A la Recherche du Temps Perdu, de Marcel Proust, son el resultado de una síntesis inconstruible, en la que la sumersión del místico, el arte del prosista, el brío del satírico, el saber del erudito y la timidez del monómano componen una obra autobiográfica. Se ha dicho, con razón, que todas las grandes obras de la literatura fundan un género o lo deshacen, esto es que son casos especiales. Entre ellos es éste uno de los más inaprehensibles. Comenzando por la construcción, que expone a la vez creación, trabajo de memorias y comentario, hasta la sintaxis de sus frases sin riberas (Nilo del lenguaje que penetra, para fructificarlas, en las anchuras de la verdad), todo está fuera de las normas. El primer conocimiento, que enriquece a quien considera este importante caso de la creación literaria, es que representa el logro más grande de los últimos decenios. Y las condiciones que están a su base son insanas en grado sumo. Una dolencia rara, una riqueza poco común y una predisposición anormal. No todo es un modelo en esta vida, pero sí que todo es ejemplar. A la sobresaliente ejecutoria literaria de nuestros días le señala su lugar en el corazón de lo imposible, en el centro, a la vez que en el punto de equilibrio, de todos los peligros; caracteriza además a esa gran realización de la "obra de una vida" como última y por mucho tiempo. La imagen de Proust es la suprema expresión fisiognómica que ha podido adquirir la discrepancia irreteniblemente creciente entre vida y poesía. Esta es la moral que justifica el intento de conjurar dicha imagen.

Se sabe que Proust no ha descrito en su obra la vida tal y como ha sido, sino una vida tal y como la recuerda el que la ha vivido. Y, sin embargo, está esto dicho con poca agudeza, muy, pero que muy bastamente, Porque para el autor reminiscente el papel capital no lo desempeña lo que él haya vivido, sino el tejido de su recuerdo, la labor de Penélope rememorando. ¿0 no debiéramos hablar más bien de una obra de Penélope, que es la del olvido? ¿No está más cerca el rememorar involuntario, la mémoire involontaire de Proust, del olvido que de lo que generalmente se llama recuerdo? ¿Y no es esta obra de rememoración espontánea, en la que el recuerdo es el pliegue y el olvido la urdimbre, más bien la pieza opuesta a la obra de Penélope y no su imagen y semejanza? Porque aquí es el día el que deshace lo que obró, la noche. Cada mañana, despiertos, la mayoría de las veces débiles, flojos, tenemos en las manos no más que un par de franjas del tapiz de la existencia vivida, tal y como en nosotros las ha tejido el olvido. Pero cada día, con labor ligada a su finalidad, más aún con un recuerdo prisionero de esa finalidad, deshace el tramaje, los ornamentos del olvido. Por eso Proust terminó por hacer de sus días noche, para dedicar sin estorbos, en el aposento oscurecido, con luz artificial, todas sus horas a la obra de no dejar que se le escapase ni uno solo de los arabescos entrelazados.

lunes

UNA PERTURBACIÓN DEL RECUERDO EN LA ACRÓPOLIS -Sigmund Freud. 1936

Henri Cartier-Bresson
Athens. Attique. The Acropolis. The Erechteion.

[Carta abierta a Romain Rolland en ocasión de su septuagésimo aniversario]

Mi querido amigo: 
Perentoriamente invitado a contribuir con algún escrito míoa la celebración de su septuagésimo cumpleaños, durante largo tiempo me he esforzado por hallar algo que pudiera ser, en algún sentido, digno de usted y que atinara a expresar mi admiración por su amor a la verdad, por el coraje desus creencias, por su afección y devoción hacia la Humanidad. Algo que,además, diera fe de mi gratitud para con un poeta que me ha procurado tantogoce y tantos momentos de exaltación. Mas fue en vano; yo soy diez años másviejo que usted, y mi capacidad de producción está agotada. Lo único que finalmente puedo ofrecerle es el regalo de un venido a menos que «ha visto una vez días mejores». Usted sabe que mi labor científica tuvo por objeto aclarar las manifestaciones singulares, anormales o patológicas de la mente humana, es decir, reducirlas a las fuerzas psíquicas que tras ellas actúan y revelar al mismo tiempo los mecanismos que intervienen. Comencé por intentarlo en mi propia persona; luego, en los demás, y finalmente, mediante una osada extensión, en la totalidad de la raza humana. En el curso de los últimos años surgió reiteradamente en mi recuerdo uno de esos fenómenos que hace una generación, en 1904, experimenté en mí mismo y que nunca llegué a comprender. Al principio no atiné a explicarme el motivo de la recurrencia,pero finalmente me resolví a analizar el pequeño incidente, y aquí le comunico el resultado de tal estudio. Al hacerlo debo rogarle, naturalmente, que no prestea ciertos datos de mi vida personal una atención mayor de la que en otras circunstancias merecerían. Cada año, hacia fines de agosto o primeros de septiembre, solía yo emprender con mi hermano menor un viaje de vacaciones que duraba varias semanas yque nos  llevaba a Roma, a otra región de Italia o hacia alguna parte de la costa mediterránea. Mi hermano es diez años menor que yo o sea, que tiene la misma edad que usted, coincidencia ésta que sólo ahora me llama la atención. En ese año particular mi hermano me comunicó que sus negocios no le permitirían una ausencia prolongada, que sólo podría disponer de una semana y que tendríamos que abreviar nuestro viaje. Así, decidimos dirigirnos, pasando por Trieste, a la isla de Corfú, para permanecer allí los pocos días de nuestras vacaciones. En Trieste mi hermano visitó a un amigo de negocios allí radicado,y yo lo acompañé. Nuestro amable huésped nos preguntó también acerca de los planes de viaje que teníamos, y oyendo que pensábamos ir a Corfú, trató de disuadirnos con insistencia: «¿Qué los lleva a ir allí en esta época del año? El  calor es tal que no podrán hacer nada. Será mucho mejor que vayan a Atenas.  El vapor del Lloyd parte esta misma tarde; tendrán tres días para visitar la ciudady los recogerá en el viaje de vuelta. Eso sí merece la pena y será mucho más agradable.»

viernes

Sentencia del juicio por el Plan Sistemático de Apropiación de Menores




imaginemos -invocando palabras y metáforas de tantisimos protagonistas de esta, nuestra historia- un rompecabezas de millones de piezas que representa nuestra historia.
En ciertos sectores hay imágenes iluminadas, llenas de colores pasteles, pero en un extremo, que depende de la perspectiva de donde se mire es arriba o abajo, sube una sombra, bien oscura, bien intensa.

En el sector iluminado, cada pieza representa un montón de árboles, y encima de ellos, miles de aves. Algunas solo se ven los ojos, de otras algunas patas, el costado del ala, algunas con sus pichones,
otras cuidan los nidos, se ven muchedumbres de aves, siluetas completas.

Hubo un tiempo en que se robaron 30.000 piezas de un saque, creyendo que tal vez, serían escondidas de tal modo, que muchos las perderían de vista, las olvidarían.
Pero "existe una cita secreta entre las generaciones que fueron y la nuestra. Y como a cada generación que vivió antes que nosotros, nos ha sido dada una débil fuerza mesiánica sobre la que el pasado
exige derechos. No se debe despachar esta exigencia a la ligera", decía Benjamín. Cosa que, perdieron de vista los siniestros y soberbios seres que nos arrebataron las piezas. Olvidaron, también, que existen seres obstinados, seres que se agrupan, que preguntan, que luchan, que no se resignan, que se organizan, que otros tantos comienzan a caminar junto a ellos, a acompañarlos, porque, ese rompecabezas imcompleto es parte de la vida de todos ellos, y nosotros.

Y así, de a poquito, se va dando con las piezas, va rearmandose el rompecabezas. Aunque las piezas no están intactas, aunque estas piezas están dañadas, aunque pasaron años, décadas, y aún faltan demasiadas, no importa. Hay que seguir. Y cada una representa un logro.
Porque siempre se corre el riesgo de una nueva desaparición masiva de piezas -algunas de ellas, diciembre 2001, junio 2002, septiembre de 2006, y las cotidianas- porque aún en el día a día, continúan existiendo seres siniestros y soberbios que de modos más sutiles, roban piezas, las desgastan, las corroen, las "lastiman", las esconden, las encarcelan, las confinan al exilio interno.

La sentencia sabe a poco. Por ahí leí que hay muchos pibes cumpliendo condenas peores por muchisimos menos. Y eso, digamoslo, no sabe a poco, sabe a mierda directamente.

De todos modos, es un paso más, hablamos de Plan Sistemático, es una pieza más en este gran rompecabezas que es la historia de este, nuestro reducto nacional. Un nuevo día histórico donde se juzgó y condenó -publicamente- a algunos responsables, y eso, nos hace un poco más dignos, nos empuja a que sigamos asistiendo a la cita con nuestro pasado, y nos compromete en el presente y de cara al futuro, para seguir intentando construir el mañana de un modo diferente. 
Lagrima Luna
Imágenes:
1-tomada de

[intermiso]

si manar no es sólo impregnar soluciones, ni sólo cuentos,
ni tendencias invariables ni trabajos inservibles,
chorrear no es sólo generar emociones, ni indecisas pulsaciones.

si manar, no es manar como simple ser que consume y ama,
entonces resultaría por demás de delicado
detallar persona alguna que chorree

[entonces]

debe ser quien en el origen de los pensamientos
mixture el chorrear de la sangre, el mojar de los sentidos,
el mojar del propio desarrollo, el fluir de sus vocablos.

la persona que mana
sólo puede ser tal
porque lo único que mana sin morir son los pensamientos.

ni siquiera el amor mana sin cesar,
vos y yo no pecamos de inopia,
la distancia fluye, pero no silencia.
[lyd] en: http://recayentecuadrado.blogspot.com/2011/05/intermiso.html

....dos pasiones, un escritor...

....dos pasiones, un escritor...
...Julio...

Avenida Atocha

Avenida Atocha

W.B

W.B
Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro ...

J.C

J.C
... Los cronopios, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: “No vayas a lastimarte”, y también: “Cuidado con los escalones.” Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean...

E.A.P

E.A.P
“Nunca me había encontrado en una situación como aquélla, y por tanto, aquel mar tumultuoso de cabezas humanas me llenaba de una emoción deliciosamente nueva. Dejé de prestar atención a lo que sucedía en el interior del hotel para absorberme de lleno en la contemplación del exterior. Al principio mis observaciones adoptaron un cariz abstracto y general. Miraba a los transeúntes en masa y pensaba en ellos como formando una unidad amalgamada por sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.(…)Cuando las sombras de la segunda noche iban llegando, me sentí mortalmente cansado, y parándome frente al vagabundo, le miré fijamente a la cara. No pareció darse cuenta de mi presencia y reanudó su paseo, en tanto que yo permanecí absorto en aquella contemplación. “Este viejo –pensé por fin- es el tipo y el genio del crimen profundo. No quiere permanecer nunca solo. Es el hombre entre la multitud. Sería inútil seguirle, pues no lograría averiguar nada sobre él ni sobre sus hechos”