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Argentina
...! "algùn lugar encontrarè"
eL pOr QuÉ

un espacio que se construye con la búsqueda de intercambios de experiencias y contenidos múltiples. La historia nos construye como seres de tiempo y nos invita al tránsito de procesos que han sido, pero han dejado rutas; la dialéctica nos permite analizar la contradicción a la que como sujetos-individuales y colectivos- nos enfrentamos; y, las bifurcaciones, nos develan el anhelo de lo múltiple, no como simples parcialidades, sino como senderos conductores, tal vez no hacia magnánimas totalidades, si, por lo menos, a las afirmaciones certeras de lo que no queremos, con la inmensa y obstinada necedad de construcciones colectivas que pongan de mil maneras en jaque la soberbia de los que no han cesado de vencer....
Nota: los escritos, literatura, libros, etc, a los que se accede en esta página son aquellos que están a la mano en la web, los que se han podido subir..todo lo que se pueda aportar, intercambiar, y proponer haganlo...
Nueva nota: que bueno que el espacio ha tenido tan buena recepción, mas de lo esperado...gracias por las criticas, aportes, consejos, debates, adjetivos calificativos copados y demás ...
Nota enero 2011: vuelve a ponerse en funcionamiento el espacio, luego de un periodo prudencial de silencio donde, básicamente, no tenía ocurrencias ... Espero reencontarme con todos los bloggeros amigos... y nuevos también. Lagrima Luna

miércoles

¿Qué? (con mucha exclamación).


Parte I
¿Qué cosas dices? - gritaba amargamente Doña María, al toparse con la fría y cruda realidad que estaba decidida a no aceptar. -Juan, pero ¿qué dices?

Nada la haría cambiar de parecer. No podría comprender, cómo era que alguien podría abandonarla en medio de semejante tormenta de llantos, falta de entendimientos, y angustias, siendo que acababan de desarmarla. Quedó como si antes de salir a una gran pelea, o una batalla, alguien, en secreto, la hubiese acuchillado.
No encontraba las palabras, cada vez se sentía peor, y no encontraba las palabras.

Doña María nada sabía de razonamientos frívolos ni logaritmos sentimentales. Ella conocía una sola norma en aquello que muchos daban por llamar amor: la pura y simple sensación estomacal de amor pasional, erótico. Su receta: había comenzado en una placer eterno, ese que la hacía sentirse plenamente mujer, ese que nace de la tierra junto con las flores cada primavera, y que se expresaba en el abrazo tibio -bastante estúpido- del invierno crudo. Ahora era la loca y placentera combinatoria deseo -intacto- ternura, paciencia, y cotidianeidad. Para ella, y a pesar de cada error cometido, cada crisis, cada vez que quizo claudicar, la felicidad estaba allí, ¿dónde sino?

Doña María se sentía básica. Buscaba "entender" lo que aquel hombre, Juan, que ya no era él, sino lo más parecido a aquello que había leído una vez en un libro de filosofía inglesa, "un Leviatán", un huracán de palabras huecas, dolorosas, un ser desconocido en ese preciso instante, intentaba “argumentarle”.

Básica si, pero gran defensora de aquello que creía, casi rozando los limites de “lo tana cabeza dura” como solía decirle su nona desde que era pequeña. Niña que apenas si llegaba a subirse a una silla, y armaba bolsos al pelearse con sus padres y amenazaba con irse, o discutía tenazmente sus ideas más disparatadas entorno a un juego de cartas o de dados.

Doña María no podía encontrarlo, por más que buscara, no lograba encontrar aquel hombre que hasta hacía algunas semanas dormía y despertaba junto a ella de la manera más común. De momentos de mal humor, de momentos con ganas de poseerla, de momentos el hombre caballeresco que atiende a una mujer como si su razón de vida estuviera en, simplemente, verla sonreír.

continuará ...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

●/
/▌
muy bueno
gabi

Anónimo dijo...

Reaparecida! Buena letra, buen finde!
Juan

Lagrima Luna dijo...

Gracias Gaby, y gracias Juan...
Buen comienzo de semana!!
Lagrima

[intermiso]

si manar no es sólo impregnar soluciones, ni sólo cuentos,
ni tendencias invariables ni trabajos inservibles,
chorrear no es sólo generar emociones, ni indecisas pulsaciones.

si manar, no es manar como simple ser que consume y ama,
entonces resultaría por demás de delicado
detallar persona alguna que chorree

[entonces]

debe ser quien en el origen de los pensamientos
mixture el chorrear de la sangre, el mojar de los sentidos,
el mojar del propio desarrollo, el fluir de sus vocablos.

la persona que mana
sólo puede ser tal
porque lo único que mana sin morir son los pensamientos.

ni siquiera el amor mana sin cesar,
vos y yo no pecamos de inopia,
la distancia fluye, pero no silencia.
[lyd] en: http://recayentecuadrado.blogspot.com/2011/05/intermiso.html

....dos pasiones, un escritor...

....dos pasiones, un escritor...
...Julio...

Avenida Atocha

Avenida Atocha

W.B

W.B
Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro ...

J.C

J.C
... Los cronopios, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: “No vayas a lastimarte”, y también: “Cuidado con los escalones.” Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean...

E.A.P

E.A.P
“Nunca me había encontrado en una situación como aquélla, y por tanto, aquel mar tumultuoso de cabezas humanas me llenaba de una emoción deliciosamente nueva. Dejé de prestar atención a lo que sucedía en el interior del hotel para absorberme de lleno en la contemplación del exterior. Al principio mis observaciones adoptaron un cariz abstracto y general. Miraba a los transeúntes en masa y pensaba en ellos como formando una unidad amalgamada por sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.(…)Cuando las sombras de la segunda noche iban llegando, me sentí mortalmente cansado, y parándome frente al vagabundo, le miré fijamente a la cara. No pareció darse cuenta de mi presencia y reanudó su paseo, en tanto que yo permanecí absorto en aquella contemplación. “Este viejo –pensé por fin- es el tipo y el genio del crimen profundo. No quiere permanecer nunca solo. Es el hombre entre la multitud. Sería inútil seguirle, pues no lograría averiguar nada sobre él ni sobre sus hechos”