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un espacio que se construye con la búsqueda de intercambios de experiencias y contenidos múltiples. La historia nos construye como seres de tiempo y nos invita al tránsito de procesos que han sido, pero han dejado rutas; la dialéctica nos permite analizar la contradicción a la que como sujetos-individuales y colectivos- nos enfrentamos; y, las bifurcaciones, nos develan el anhelo de lo múltiple, no como simples parcialidades, sino como senderos conductores, tal vez no hacia magnánimas totalidades, si, por lo menos, a las afirmaciones certeras de lo que no queremos, con la inmensa y obstinada necedad de construcciones colectivas que pongan de mil maneras en jaque la soberbia de los que no han cesado de vencer....
Nota: los escritos, literatura, libros, etc, a los que se accede en esta página son aquellos que están a la mano en la web, los que se han podido subir..todo lo que se pueda aportar, intercambiar, y proponer haganlo...
Nueva nota: que bueno que el espacio ha tenido tan buena recepción, mas de lo esperado...gracias por las criticas, aportes, consejos, debates, adjetivos calificativos copados y demás ...
Nota enero 2011: vuelve a ponerse en funcionamiento el espacio, luego de un periodo prudencial de silencio donde, básicamente, no tenía ocurrencias ... Espero reencontarme con todos los bloggeros amigos... y nuevos también. Lagrima Luna

sábado

Abuelas de Plaza de mayo-Nieto número 98

Buenos Aires, 3 de noviembre de 2009

Tres búsquedas que terminaron en restitución

Las Abuelas de Plaza de Mayo queremos comunicar que hemos encontrado a otro nieto que durante más de 29 años vivió privado de su identidad. El joven es hijo de Marcela Esther Molfino y Guillermo Amarilla. Ambos, militantes Montoneros, fueron detenidos y desaparecidos cuando vivían en San Antonio de Padua, provincia de Buenos Aires, el 17 de octubre de 1979. Aunque su familia no lo sabía, Marcela estaba embarazada.
Los padres

Marcela nació el 15 de noviembre de 1952 en la ciudad de Buenos Aires. Su familia se radicó en Resistencia cuando ella era muy pequeña. Sus padres fueron José Adan Molfino y Noemí Esther Gianetti, una familia de clase media y raíz católica. Cursó la escuela primaria y secundaria en el Colegio María Auxiliadora. A fines de la década del 60 ingresó a la carrera de Filosofía y Letras en Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). A principios de los años 70, Marcela ya era una activa militante estudiantil proveniente del Peronismo de Base, desde donde se comprometió en la militancia barrial en Villa Saavedra y el barrio Mariano Moreno. En 1972, se incorpora a la Juventud Peronista. Conoce allí a Guillermo y desde allí sus historias se unen.

Guillermo nació el 25 de enero de 1950, en Resistencia, Chaco. Sus padres, Donato Crescencio Amarilla y Ramona Cabrera, tuvieron once hijos. Guillermo fue el décimo. Vivió en Resistencia muy cerca del centro de la ciudad. Realizó sus estudios primarios en la escuela nº 400 y los secundarios en la de comercio N° 1. En 1965 viajó a Cosquín, como integrante de la Delegación Oficial del Chaco y cumplió durante el festival sus 15 años. En 1967 ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas (UNNE), le faltaban cinco materias para recibirse de contador público.
Desde muy joven Guillermo realizó su trabajo de base dentro del movimiento peronista. Militó en el Integralismo de Resistencia mientras cursaba sus estudios universitarios. Llegó a ocupar la Secretaría General de la Región IV de la JP con jurisdicción en las regionales de Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. Fue parte de la JP Regional de Resistencia hasta 1975. Formó parte del grupo fundador de Montoneros en la provincia del Chaco.
El 27 de diciembre de 1973, Marcela y Guillermo se casaron. Tuvieron tres hijos: en 1975 nació Mauricio en Resistencia; en 1977 Joaquín en Capital Federal y en 1978 Ignacio en el exilio, en Francia.
Hacia fines de 1975 debieron abandonar la provincia del Chaco por la persecución de la Triple A. Aún viviendo en otras partes del país, Guillermo mantuvo el contacto y ayudó a compañeros de esta zona a escapar de la persecución de la dictadura. En junio de 1978 se exiliaron, recorriendo México, España y Francia. En mayo de 1979, regresaron al país y se instalaron en la provincia de Buenos Aires.
Ambos fueron detenidos y desaparecidos cuando vivían en la provincia de Buenos Aires. El 17 de octubre de 1979, él es detenido en la vía pública en horas del mediodía. Horas más tarde. Marcela, junto a su cuñado Rubén Amarilla, fueron secuestrados en el domicilio que ambas parejas compartían. Los hijos de ambas familias -cinco niños- fueron apresados y detenidos durante quince días. Semanas más tarde fueron trasladados a Resistencia y entregados a la familia paterna.
La madre de Marcela, Noemí Gianetti de Molfino, fue secuestrada en Lima, Perú, el 12 de junio de 1980, mientras se encontraba reclamando por la aparición de su hija y denunciando las desapariciones en Argentina. Su cuerpo apareció sin vida en un hotel de Madrid a fines de julio de ese mismo año. Se presume que Noemí fue traída a la Argentina y pudo ver a Marcela, siendo luego llevada a España.

Marcela y Guillermo posiblemente hayan sido llevados a la ESMA, y luego a Campo de Mayo, permaneciendo con vida, presumiblemente, hasta fines de 1980. Marcela y Guillermo permanecen desaparecidos.
Las Búsquedas
El hijo de Marcela y Guillermo comenzó la búsqueda sobre su identidad a partir de algunas sospechas. Nadie le había dicho que era adoptado, pero algunos datos como que quien decía ser su madre tenía problemas para quedar embarazada, que el lugar de su nacimiento había sido Campo de Mayo, que quien decía ser su padre era personal civil del Ejército, fueron algunos de los indicios que lo condujeron a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI). Allí abrió, el 13 de diciembre de 2007, un legajo para solicitar colaboración en el esclarecimiento de su origen.
Simultáneamente, Abuelas de Plaza de Mayo tenía denuncias sobre el joven como posible hijo de desaparecidos. Los denunciantes daban los mismos datos que al hijo de Marcela y Guillermo lo hacía dudar sobre su origen. Mientras el equipo de investigación evaluaba cómo trabajar el caso, el joven se acercó a la CONADI por su propia voluntad.
Luego de la investigación documental correspondiente, la Comisión informó al joven que tenía un turno para realizarse el examen de ADN. El joven asistió al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) el 20 de diciembre de 2007 y el 6 de marzo de 2008 se le comunicó que su perfil genético no coincidía con el de ninguna de las familias que integran el Banco.
Las familias Amarilla y Molfino denunciaron la desaparición de sus hijos desde un primer momento; sin embargo, no sabían que Marcela estaba embarazada, es por eso que sus patrones genéticos no integraban el BNDG hasta hace unos meses. Afortunadamente, el 21 de agosto de 2009 se presentó ante la Secretaría de Derechos Humanos una sobreviviente de Campo de Mayo quien relató que Marcela Esther Molfino habría dado a luz a un niño en ese Centro Clandestino de Detención. Fue así que la CONADI abrió un legajo para ingresar al grupo familiar Amarilla Molfino en el Hospital Durand y realizar el nuevo entrecruzamiento de muestras genéticas. Al mismo tiempo, el Equipo Argentino de Antropología Forense también había acercado la denuncia a Abuelas, por lo que las Familias Amarilla y Molfino también radicaron la denuncia por la desaparición del bebé en la Asociación.
La incorporación de las muestras de ADN de los Amarilla y Molfino y el nuevo entrecruzamiento de las muestras, finalmente dio que el joven pertenece a esas familias. Las tres búsquedas se juntaron y el hijo de Marcela y Guillermo pudo saber su verdad.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Merecidísimo.
Un beso, Ariel

Juliàn dijo...

Tiempo al tiempo,
saludos.

Anónimo dijo...

Y cada vez más!
Saludos
Adrián

Ezequiel dijo...

A veces la constancia y paciencia pueden ser un milagro.

Liliana dijo...

O lo que siempre se estuvo esperando. Me alegra un montón que sigan sumando. Un beso.

Lagrima Luna dijo...

Tiempo, constancia, paciencia, espera, todo eso es la suma de que sean ya 99...
Difundanlo..
Saludos a todos...

Martina dijo...

Jugársela por sobre todo y ante todo, y eso hacen.
Besos

Ernesto dijo...

Una parte que la historia “les, y nos” arrebató.
Un beso

Anónimo dijo...

Lo verdaderamente meritorio de estas historias es la forma en que te conducen a su final. Un abrazo.
Elías

Fernanda dijo...

Eterna gratitud a cada una de ellas.
Saludos

[intermiso]

si manar no es sólo impregnar soluciones, ni sólo cuentos,
ni tendencias invariables ni trabajos inservibles,
chorrear no es sólo generar emociones, ni indecisas pulsaciones.

si manar, no es manar como simple ser que consume y ama,
entonces resultaría por demás de delicado
detallar persona alguna que chorree

[entonces]

debe ser quien en el origen de los pensamientos
mixture el chorrear de la sangre, el mojar de los sentidos,
el mojar del propio desarrollo, el fluir de sus vocablos.

la persona que mana
sólo puede ser tal
porque lo único que mana sin morir son los pensamientos.

ni siquiera el amor mana sin cesar,
vos y yo no pecamos de inopia,
la distancia fluye, pero no silencia.
[lyd] en: http://recayentecuadrado.blogspot.com/2011/05/intermiso.html

....dos pasiones, un escritor...

....dos pasiones, un escritor...
...Julio...

Avenida Atocha

Avenida Atocha

W.B

W.B
Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo «tal y como verdaderamente ha sido». Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro ...

J.C

J.C
... Los cronopios, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: “No vayas a lastimarte”, y también: “Cuidado con los escalones.” Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean...

E.A.P

E.A.P
“Nunca me había encontrado en una situación como aquélla, y por tanto, aquel mar tumultuoso de cabezas humanas me llenaba de una emoción deliciosamente nueva. Dejé de prestar atención a lo que sucedía en el interior del hotel para absorberme de lleno en la contemplación del exterior. Al principio mis observaciones adoptaron un cariz abstracto y general. Miraba a los transeúntes en masa y pensaba en ellos como formando una unidad amalgamada por sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.(…)Cuando las sombras de la segunda noche iban llegando, me sentí mortalmente cansado, y parándome frente al vagabundo, le miré fijamente a la cara. No pareció darse cuenta de mi presencia y reanudó su paseo, en tanto que yo permanecí absorto en aquella contemplación. “Este viejo –pensé por fin- es el tipo y el genio del crimen profundo. No quiere permanecer nunca solo. Es el hombre entre la multitud. Sería inútil seguirle, pues no lograría averiguar nada sobre él ni sobre sus hechos”