Sonreír en soledad, estrepitoso detalle, cuando pusiste una canción compuesta de una armonía y melodía que te hace mover el esqueleto al compás, y uno percibe que esa frase que tal vez en otro momento te era casi ajena, te deja un sabor a una inexplicable y tonta alegría … Nuestro devenir tiene esas cosas, ¿no?
Verse solo, bailando, sonriendo, y sintiendo que la armonía de la canción se condice con tu propia armonía existencial. ¿Existen detalles cotidianos más maravillosos? Y ahí, fugaz llega, el recuerdo dando “cátedra” de lo que significa la armonía con lo cotidiano, una parte del programa tal vez no tan simple como este instante, pero si tan símil en intensidad.
Encuentros con fracciones temporales en que nos juzgamos por dejar que la náusea se manifieste, por transitar el asqueroso sabor de lo finiquitado –y todas las distancias y ausencias que ello significaba-, pero no vacilar, por intuir que existen momentos en que el gris, necesariamente, tiene que tomar una forma definida.
(Cosa que alguien una vez me enseño, y hasta hace algún tiempo, no había podido asir)
Y “rememoro” la frase “testa dura” y una pisca de tozudez: otra vez, el cierre de exquisitos – y ciertamente, a menudo muy dolorosos, ¿sino, de que hubiera valido?- momentos de la vida. Uno se re-examina una-vez-más para adentro. Y el espejo que al fin devuelve una imagen firme, entera, y llena de marcas, que denotan esto que nos hace humanos: aciertos, desaciertos, amores, desamores, oportunidades aprovechadas, aquellas que dejamos pasar, meter la pata hasta el fondo, aquello que no salió, y todo lo que nos hace orgullos de ser nosotros mismos.
Y luego, se re-examina una-vez-más, pero en relación al afuera.
No sabernos perfectos, pero si tozudos. Y el deseo reconocido, y el deseo, renovado.
Las huellas que dejamos, y las huellas que nos dejaron, reconocidas, sentidas, sufridas. Reubicadas. Los rituales de objetos, imágenes, fotografías, que de a poco nos reapropiamos, y reubicamos para atesorar con la más profunda alegría. Esos huecos que no se llenan, pero a medida que avanza, los nuevos petit espacios que se construyen para las nuevas sensaciones, objetos, fotografías ...
La mirada que no esconde, ni nos esconde –cuanto costo- y no avergonzarse de reconocernos en esos lugares, y enorgullecernos de “elegir” no volver a habitarlos.
“Vivir de manera creativa exige una libertad de movimiento psíquico a lo largo del camino de desarrollo de la vida, en los dos sentidos, desde el pasado hacia el presente y desde el presente hacia el pasado en beneficio de su mutuo enriquecimiento… Continuar nuestro devenir también significa ser independiente de lo que se ha sido. Por eso esta libertad en el movimiento imaginario también se debe extender hacia el futuro” [Michel Parsons, “Rememorar la propia historia”]
Agarrar muy fuertemente todo lo hecho, y empezar a construir todo lo que viene.
Podría decir (y si no, habrá un par de amigos especializados que me aleccionaran): reconocer el deseo, es reconocernos. Reconocernos y entendernos, para así, poder entregarnos ...
Realidades urbanas
cuando el/la caminante se acerca a la Plaza 25 de Mayo, cree que tiene ante si, algunas de esas magnificas imágenes tomadas allá por los tristes años 70' ... pero de golpe, como traído de nuevo por una bocina, un grito, una sirena, siente algo fuerte, inexplicable: es el 2011, y la ronda, continúa ...
Hace un par de años junto con varios compañeros y en diferentes ámbitos laburo recuperando tanto las palabras como las imágenes que forman parte de las memorias de múltiples personas que por alguna u otras razones, se transforman en valiosas fuerzas y partes para construir Historia.
Hoy, en una tarde en que, con añoranza, evocaba algunos momentos de semanas que han pasado, pero me sacan una sonrisa, puse un disco, escuche un tema, Mundo agradable, y tuve el impulso de narrar algo que esta vez, forma parte del acervo de mis propias memorias...
tenía apenas 9 años, y en esas tardes cotidianas, en que Loly y Lele tomaban mates en calle pasco, me recuerdo parada en el marco de la puerta del patio, contemplando su imagen.
estaba sentado frente a un equipo de música -como si solo él existiera, o como si nos invitara a ser espectadores de ese, su momento- cantando con algunas lagrimas que se deslizaban levemente por sus mejillas y una potencia en sus cuerdas vocales que me impactó.
ese movimiento de su cuerpo, ese simple gesto de cantar a los gritos una canción, me hicieron presentir, desde mis pocos añitos, que existía algo que se dejaba decir más allá de las palabras, más allá de Serú ...
ese instante me atrapó.
pasados los años supe qué me ocurrió, pude significar esa intuición infantil.
En esa tarde en que lo miré pude vislumbrar y comprender que no era solo la belleza del tema, de la composición; existía un valor agregado en cada una de esas palabras y acordes que formaban "Mundo agradable" ...
había en ese tema mucho de una lucha interna que mantenía hacía tiempo consigo mismo, aunque también, su increíble capacidad de enseñarme a atrapar lo pequeño, el detalle, lo común, para no perderme en los laberintos, o tal vez, para que si ocurría, nunca tomara los atajos. Siempre había que atravesarlo de lado a lado ...
Construimos un código común con ese disco, ¿recordas? ...hoy, gritando yo sola el tema, intuí que lo maravilloso que tiene lo eterno es justamente este detalle: que pasados 19 años la imagen y las sensaciones están intactas en mi memoria; al igual que el amor y nuestro último abrazo ...
[pd: esta es mi casa donde quiero estar, y volveré a abrir tu corazón, aunque me desintegre en la transformación. Yo canto para abrazarte, y, mi querido Francisco, nos veremos otra vez] un compendio de Serú 92 ..
Lagrima Luna
“la verdad enfática del gesto en las grandes circunstancias de la vida”
Charles Baudelaire
Me preguntaba noches atrás, en el medio de una batahola de sensaciones encontradas, después de conocerlas,
¿cómo uno podría expresar tamaña sensación en palabras desde los veintitantos y poco talento para las letras, hacia dos mujeres, que entre ambas suman casi 200 años?
Escribía, y borraba, pensaba en las imágenes, las miraba.
Las volvía a sentir. Practicaba un punto de tejido que me enseñaron –no me salía-
Decidí entonces optar por la brevedad de la palabra, el impacto y la capacidad de que se genere lo que Roland Barthes llama punctum:
“una especie de sutil más-allá-del-campo, como si la imagen lanzase el deseo más allá de lo que ella misma muestra: no tan solo hacia el resto de la desnudez, ni hacia el fantasma de una práctica, sino hacia la excelencia absoluta de un ser, alma y cuerpo mezclados. […] La subjetividad absoluta solo se consigue mediante un estado, un esfuerzo de silencio (cerrar los ojos es hacer hablar la imagen en el silencio). La foto me conmueve si la retiro de su charloteo ordinario: técnica, realidad, reportaje, arte .. : no decir nada, cerrar los ojos, dejar subir solo el detalle hasta la conciencia afectiva"
en ellas pude vislumbrar vida, lucidez, lucha, cadencia.
dos cuerpos que fueron pasión, amor, erotismo,
dos cuerpos que fueron angustia, llantos,
silencio.
Dos cuerpos golpeados, apresados,
en sus líneas del horror –que no puedo compartir- encuentro vida, pero,
sobre todo encuentro entrega, y un aferrarse a lo esencial …
en sus anécdotas encuentro ese detalle de mi infancia y mis anhelos,
encuentro a mi nona, que tanto necesito, mis “costumbres de amar a la italiana del 1800” –como sugirió quien me llevó, y no tardamos mucho en afirmar las tres con unas miradas y algunas sonrisas-
en esos cuerpos encontré la ubicación exacta de mis angustias,
mismo lugar-diferente síntoma
en su sonrisa la prestancia, la alegría, la vida necesaria que hace que cada día se despierten como si tuvieran 30, 40 años
tienen las mismas fuerzas vitales que uno
la misma lucidez,
los mismos anhelos
la misma picardía
….
Dice quien me llevó hasta ellas que pude construir el momento en una imagen
espero llegue el reflejo, el ser, la esencia
…
Por detrás de esos dos cuerpitos arrugados con sonrisas tan expresivas,
se develan dos “pedazos” de mujeres,
dos perseverantes, dos indomables
…
Estás hermanas, jóvenes allá lejos y hace tiempo,
han sorteado al tiempo y sus vicisitudes
y serán eternas en la memoria de todos los que las conocemos,
pero
sobre todo, serán eternas
porque no las han quebrado
por quienes ellas han sido
y aún son …
Texto e imágenes: Lagrima Luna. Mayo 2011
Artífice del encuentro: Hugo
***
Mayo: Del derecho y del revés de letras en tiempos de oscuridad
(Ctro Cultural Bernardino Rivadavia. Rosario. Santa Fe) …incluso en los tiempos más oscuros tenemos el derecho de esperar cierta iluminación, y que esta iluminación puede llegarnos…de la luz incierta y a menudo débil que irradian algunos hombres y mujeres en sus vidas y sus obras, bajo casi todas las circunstancias y que se extiende sobre el lapso que les fue dado en la tierra. Hannah Arendt, Hombres en tiempos de oscuridad.
Martes 24/ 20:00 hs
Cartas de la Chica del ’17, escritas por Nelly Balestrini de Larrosa. Homenaje a Nora Larrosa.
Pamela Gerosa, estudiante de licenciatura en historia, integrante del ProyectoHistoria, Identidad y Perspectivay del Archivo Biográfico Familiar de Abuelas de Plaza de Mayo y Hugo Alberto Ojeda, escritor, integrante del Colectivo Wokitoki,
Sobre las cartas escritas desde la cárcel de Devoto por Nelly Balestrini de Larrosa (sobreviviente del ex-CCD La Calamita).
El pasado sábado 14 de mayo, a las 19hs, se presentó en el auditorio del Museo de la Memoria "El libro de Barrio Acindar. Historia, Identidad y Perspectiva".
El evento contó con más de 200 personas entre quienes se destacaron más de medio centenar de vecinos de Barrio Acindar, como también vecinos de Barrio Plata, autoridades municipales y provinciales, representantes de la cultura de la ciudad, y docentes y especialistas de la Universidad Nacional de Rosario.
Superando las expectativas y el auditorio colmado de gente, se colocó también una pantalla con sillas en el patio que transmitía en simultáneo lo que ocurría en la sala de conferencias.
El mismo abrió con las palabras de los Coordinadores Generales de este proyecto que hoy tiene su primer gran logro, Diego Beretta y Carolina Balparda, quienes entre muchos sentimientos expresados, resaltaron la importancia del origen del proyecto, allá por el 2008 cuando por primera vez los concejeros de Presupuesto Participativo comenzaban a fantasear con un libro que hablara de la historia de su barrio, y el valor de lo hecho por todo el quipo tanto para el distrito como para la cultura de la ciudad en general.
Además se entregaron a algunas personas destacadas –como el presidente de la Vecinal de Barrio Acindar, el gobernador de la Provincia de Santa Fe, Dr. Hermes Binner, al Ministro de Gobierno y Reforma del Estado Antonio Bonfatti, a la Diputada Mónica Fein, al Director del Museo de la Memoria Rubén Chababo, simbólicamente a un representante de la empresa Acindar y un referente del Consejo Participativo Distrital- un ejemplar del mismo.
El panel de expositores contó con la presencia de diferentes actores: el Director de la Secretaria de Cultura, Horacio Ríos, el Director de la Editorial Municipal Oscar Taborda, Yolanda Dávila, vecina de Barrio Acindar y Pamela Gerosa Estudiante de Historia de la UNR e integrante del equipo Historia, Identidad y Perspectiva.
En el mismo se destacaron todos y cada uno de los relatos acerca de la experiencia y del libro, resaltando cada uno aspectos relevantes y significativos del mismo, aunque el testimonio de Yolanda Dávila, vecina histórica del barrio, se llevó los mayores aplausos y la emoción de todo el público presente.
El evento culminó en la parte superior del Museo con la proyección de un trabajo audiovisual acerca de la historia del barrio realizado durante el año 2010 por un equipo de estudiantes de la carrera de Comunicación Social, y con una buena cantidad de abrazos y lagrimas de emoción entre los vecinos, el equipo, y todos los que se sumaron ese día al evento.
Desde el equipo de Historia, Identidad y Perspectiva queremos agradece a todos quienes se hicieron presentes y también a todos los que sin estar esa noche nos acompañaron y acompañan cada día.